Todo lo que comparto contigo, primero lo he experimentado, vivido e interiorizado yo misma. Esto me lleva a creer plenamente en su poder transformador y en su aplicación en la vida cotidiana.

Inherentia nace hace cuatro años como resultado de una búsqueda que comenzó hace más 17 años, tanto en mi camino personal como en mi trayectoria profesional.

A lo largo de este camino, he visto cómo muchas personas, incluyéndome a mí misma, atravesamos momentos en los que nos sentimos desconectadas, perdidas y sin herramientas para afrontar esa falta de claridad y dirección.

Vivimos en una sociedad acelerada y sobreinformada, donde a menudo se nos exige estar bien, pero pocas veces se nos enseña a mirar hacia dentro y entender qué necesitamos y qué pasos dar, para recolocar nuestro desorden interno.

MI EXPERIENCIA PERSONAL:
del caos a la claridad

Desde pequeña estuve en contacto con espacios de autoconocimiento y desarrollo personal, gracias a mis padres. Pero no fue hasta los 27 años, cuando falleció mi madre, que me enfrenté por completo a una realidad que ya no podía ignorar: me sentía perdida, vacía y con una necesidad constante de huir. Quería cambiarlo todo, salir de mi vida “segura” y encontrar algo que me devolviera sentido.

A los 29 me fui sola a viajar por Europa, y poco después dejé todo para irme a Asia. Lo que iban a ser dos meses se convirtieron en casi un año recorriendo el sudeste asiático. Estuve a punto de quedarme en India estudiando Medicina Ayurvédica, pero tuve que volver por motivos familiares. Aun así, sabía que mi viaje no había terminado.

Meses después me fui a vivir Chile. . Madrid y la sensación de “casa” me ahogaban. Aquella fue una etapa difícil y muy solitaria, aunque también transformadora. Trabajaba como orientadora en un colegio y daba clases en la universidad, pero por dentro seguía sintiendo malestar. Fue allí donde decidí empezar un proceso terapéutico más profundo, que sigo haciendo hasta hoy, y que ha sido clave para aprender a estar conmigo y tomar responsabilidad emocional.

Con la pandemia volví a España. Al principio parecía algo temporal, pero poco a poco empecé a encontrar calma. Aprendí a quedarme, a abrazar la rutina y a construir algo más estable desde otro lugar. Hoy, después de muchos giros, siento equilibrio. Tengo una pareja con la que comparto desde la calma, un trabajo que me llena y una forma de vivir mucho más coherente conmigo. 

Ha habido momentos muy duros, etapas de desconexión y búsquedas sin rumbo. Pero ahora, con perspectiva, miro hacia atrás con gratitud. Cada paso, incluso los más difíciles, me ha traído hasta aquí. Y es desde ese lugar desde donde acompaño hoy a otras personas. 

MI RECORRIDO PROFESIONAL:
un camino hacia el propósito

Siempre he tenido claro que quería trabajar con personas. De pequeña me llamaba mucho la atención que hubiese gente pobre, simplemente no lo entendía; cada vez que veía sangre en la carnicería salía corriendo, probablemente asustada por lo que debía de haber sufrido el animal; y el sentido de justicia (o lo que yo entendía por ello), siempre lo tuve muy desarrollado.

Comencé estudiando Psicología, pero después de dos años decidí cambiar de carrera porque no me convencía el enfoque, hablaban de las personas como “sujetos” y a mí eso me parecía muy frío. Después de una pequeña crisis vocacional, que por supuesto iba de la mano con cómo me sentía de perdida en general, estudié Educación Social y lo completé con Psicopedagogía, realizando además tres másteres: Pedagogía Sistémica y Coaching Sistémico; Formación del Profesorado en la especialidad en Orientación; y Neuroeducación y Optimización de Capacidades.

Y como de naturaleza me considero una buscadora, me seguí formando en terapias como la Gestalt (hice el primer año), las Constelaciones Familiares (de la mano del gran maestro Bert Hellinger, Angelica Olvera, Amparo Pastor-mi madre, Jirina Prekop, Ingrid Dykstra…) y el Coaching Integrativo. Además, durante mi tiempo en India me formé como Instructora de Yoga, y en la actualidad, estudio Bioneuroemoción con Enric Corbera.

Pero si algo fue lo que me marcó y lo que dio sentido a todo lo que venía recorriendo, fue la Numerología y el trabajo con el Mapa de Vida, transformando por completo mi forma de entender mi propia vida, y llevándome a integrar todo lo aprendido hasta entonces.

He trabajado en el ámbito social, en proyectos educativos, como profesora universitaria y formadora, y desde hace varios años como orientadora educativa en centros escolares. Hoy, además de seguir trabajando como orientadora en dos colegios, desarrollo Inherentia como mi proyecto personal. Acompaño a personas que necesitan parar, ordenar lo que les pasa por dentro y recuperar claridad para volver a avanzar.

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